Mitos de los servicios de telcos en casa |

6 enero, 2016

Después de recibir algunas consultas de amigos sobre los servicios de telecomunicaciones que se ofrecen en Colombia y de mis propias experiencias, he decidido compartir aquí los mitos más molestos para el usuario. Ojalá se pongan las pilas estas empresas.

Primer mito: escoger el operador

Recientemente me mudé e intenté, como cualquier mortal, instalar los servicios de telecomunicaciones en mi casa, creyendo ingenuamente que podría escoger el operador que quería y terminé con el que no quería porque era el único que llegaba.

Antes de cualquier cosa me acordé de una resolución de la Comisión de Regulación de Comunicaciones, que no tiene cuatro años, en la que se determina que cualquier operador de telecomunicaciones era libre de entrar con sus servicios a cualquier edificio o conjunto, y no como sucedía antes, que se cableaba desde la obra con la infraestructura base para una sola compañía, limitando a los usuarios futuros.

Pues para mi mala suerte, pese a que me mudaba a una construcción muy nueva, no era posible escoger el operador: empecé cotizando los servicios de cuatro empresas a través de internet. Todas con un servicio al cliente muy efectivo, por cierto, me llamaron a mi celular y discutimos los términos de lo que yo buscaba.

El primero de estos operadores quedó descartado cuando me dijo: no tenemos puntos disponibles en esa zona. El segundo, solo me daba televisión y no podía prestar el servicio de internet porque no tenía puntos. El tercero, no podría brindar el servicio porque no había conexión disponible, es decir, yo debía esperar a que otro usuario del operador cancelara su contrato para poder tener acceso.

Me quedé con el cuarto operador, el que menos me gustaba y con los servicios que no ofrecían todo lo que yo quería. No hablemos del factor precio porque ahí quedé también muy decepcionada.

Segundo mito: el súper WiFi

Cada vez que un técnico va a una casa a instalar un servicio de internet promete que el modem que está entregando tiene un alcance absolutamente increíble: 200 metros a la redonda – por mal que le vaya a uno con el dichoso aparato-.

Una semana después uno está llamando porque en un apartamento de 85 metros, con el reuter en la sala, no hay conexión en una habitación. “Eso es por el grosor de las paredes, le dicen a uno” y le programan una visita para cambiar el reuter por uno más robusto.

Dos días después de la instalación uno ya no tiene conexión ni en el pasillo. Para utilizar el súper WiFi que prometió el asesor de ventas el pobre usuario termina gastando en replicadores de señal para usar un Apple TV o al menos poder navegar en el pc desde su habitación. Muy mal.

10852-NMSZTI

House vector designed by Freepik Designed by Freepik

Tercer mito: “no olvidamos ninguna población”

Como periodista de tecnología y telecomunicaciones y como usuaria frecuente de estos servicios he escuchado cientos de veces las promesas de los operadores que no olvidan ninguna población. Hay HD hasta en el Amazonas, dicen.

Luego de asesorar a alguien de mi familia, que no está en la capital del país, para que se cambiara de operador por el mal servicio al cliente y la falta de diligencia en arreglar problemas que tenían en esa ciudad, me encontré con algo peor: tenían mucha potencia de equipos para tan poco servicio.

Resulta que el televisor Full HD, el teatro en casa de última generación y el sistema de sonido que tenían instalado está completamente subutilizado, pues el operador no ofrece más que un servicio estándar que se ve mal en una pantalla de buen tamaño y de TV inteligente, nada de nada.

Cuarto mito: la promesa de la alta definición

A la hora de vender paquetes de televisión todo el mundo tiene un montón de contenidos en alta definición, paquetes Premium y mejor dicho, ‘nómbrelo que se le tiene’. Cuando uno ya está embaucado y el contrato firmado resulta que los canales son como 10 y, por recientes discusiones entre los canales nacionales y los operadores, ni siquiera hay RCN y Caracol para ver el noticiero y la novela más nítidos.

Además, la felicidad del comercial y el precio que promocionan se acaban cuando uno puede leer la letra menuda (que nunca alcanza a ver bien en la pantalla) y se da cuenta que todo lo que quiere ponerle a su paquete es adicional. Uno pasa de un básico a pagar $200.000 mensuales para no ver TV nunca, o no salir de los mismos canales.

Quinto mito: la banda ancha que alcanza para todo

Otro de los comentarios que recibí cuando estaba escribiendo está columna es que una cosa es lo que prometen los operadores con los planes de internet y otro lo que se puede tener.

No hay nada más molesto que intentar ver una película y que se trabe cada 10 segundos porque el ancho de banda no le da para correr como deber ser; o conectarse por turnos para hacer las cosas porque el internet de la casa colapsa si todos decidimos trabajar al mismo tiempo.

Mónica Parada Ll.

Comparte:

Me gusta:

Me gustaCargando…

Relacionado

Categoría : Opinión Etiquetas : Consejos, Contratación, internet, Servicios, Tecnología, Telecomunicaciones, Televisión← Un método sencillo para ahorrar un millón de pesosLa facilidad de uso es clave para comprar un smartphone en Colombia →

Deja un comentario