El transbordador de la NASA esquivará enormes rocas para tomar la muestra del asteroide Bennu

De los hechos más profundos, arrebatar un trozo del asteroide Bennu no es una tarea fácil, pero ciertamente manejable. Inicialmente pensaron que la tarea sería buscar en la roca espacial, obviamente encontrar algunos puntos en la superficie plana, bajar un poco y luego regresar.

Pero cuando la nave espacial de la NASA – OSIRIS-REx llegó a Bennu durante el año 2018, los ingenieros y científicos de la misión se dieron cuenta de que ese asteroide se siente mucho más rocoso de lo que esperaban, al igual que las rocas en todas partes. Las rocas son como grandes edificios y, por supuesto, no queremos que nuestra nave espacial vaya y se estrelle contra ellas.

Mientras que el OSIRIS-REx, que se había lanzado durante el año 2016, tiene un sistema de navegación con lidar que ha permitido a esa nave reconocer estos obstáculos en su camino basándose en los ecos de un rayo de luz producido por la sonda. Pero tan pronto como la misión reveló y confirmó que la superficie del Bennu está en la forma rocosa de la gloria, los ingenieros y científicos decidieron que debían aparecer o pensar en algo nuevo fuera de la caja.

Como resultado, el equipo está llamando a Natural Featuring Tracking que se basa principalmente en la base de datos de imágenes de la nave espacial que es masiva y que se ha construido durante muchos meses desde que ha llegado a Bennu y ha empezado a tomar imágenes del asteroide desde todos los ángulos.

Además, la nave seguirá tomando las imágenes y las comparará automáticamente con las imágenes logradas, mostrando así su futuro camino a seguir. Si no se alinean, la nave buscará automáticamente otro intento en vez de arriesgarse a dañar la peligrosa superficie de debajo.

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